Preguntas para autobservarme y aprender de mí.

Contribución de Isabel Hernández Negrín de Las Palmas de Gran Canaria, España

¿Sabrías decir cuántas veces al día te estás resistiendo a lo que te pasa o a lo que sientes? Quizás estas tan acostumbrada a resistirte que ya no te llama la atención, lo haces de forma automática por lo que no te das ni cuenta.

Si ponemos algún ejemplo tal vez caigas en cuenta:

Cada vez que me lamento, suelo estar resistiéndome a lo que sucede. Por ejemplo, ME LAMENTO de no haber hecho o dicho algo; de haber tomado cierta decisión; de no haber estudiado cuando era niño; de haber perdido el autobús; de tener un trabajo que queda lejos de mi casa; de un jefe que me disgusta; de sentirme sólo; de tener un trabajo poco estable; de sentirme despreciado; de sentir que no me tienen en cuenta; de estar aburrido o triste; de tener que vivir en otro país; de cómo es la gente de ese país; de no tener ciertas cosas que me gustarían, etc., etc., etc.

¿Reconoces en alguno de estos ejemplos cómo se siente uno cuando se resiste a un hecho consumado? No estamos hablando de si los hechos son en sí mismos positivos o negativos. Los hechos son los hechos, lo que hay, y es posible que no dependa de mí cambiarlos, pero yo sí puedo darme cuenta de la actitud que estoy adoptando frente a ellos y decidir inmediatamente cambiarla. Eso es posible y eso pone una diferencia grande en mi calidad de vida, porque resistirme a los hechos, me hace sufrir. 

La mayoría de las veces, tener una buena vida no depende de lo que nos sucede, sino de cómo decidimos interpretar lo que nos sucede.

¿Cuál es tu decisión?

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