Preguntas para autobservarme y aprender de mí.

Comentario de José Parés Pérez. Concepción, Chile

 

Desde siempre se ha sabido aunque sólo en los últimos años se ha empezado a poner en práctica en la educación en los países más desarrollados, que la participación directa en la realidad es la forma de educar. Ni lo que oigo o leo lo aprendo; sólo lo que observo o hago.

 

Sobre los asuntos de nuestro interior, esta afirmación es aún más cierta. Nada me enseña lo que me digan otras personas o lea en documentos especializados sobre quien soy y cómo me siento. La única forma de saber y eventualmente modificar algo en nuestro interior es nuestra autobservación. Si no acostumbramos a observarnos en nuestras reacciones, en nuestros deseos, temores, rencores, anhelos, etc. nunca sabremos lo que somos.

 

Creemos que somos nuestro nombre, nuestra profesión, nuestro cuerpo, nuestro renombre, el cargo que ocupo, las riquezas que poseo, etc. Pero eso es una equivocación que tiene al mundo como todos sabemos. Somos en realidad lo que sentimos, lo que pensamos y lo que hacemos en relación con la Totalidad que, sin falta de nada y nadie, todos somos. De hecho, si observa atentamente su vida cotidiana, en cada momento Ud. vive lo que sus relaciones cercanas o lejanas le han provocado directa o indirectamente. Eso es lo que Ud. es, ni más ni menos. Su presente lo retrata de cuerpo entero. Su pasado está ya vivido y su futuro es totalmente imaginado. Su verdadera identidad es el cómo se siente en cada momento.

 

Obsérvese sin enjuiciarse ni culparse; esté con Ud. tan frecuentemente como le sea posible y aprenderá quien es. Se conocerá íntimamente y verá como se enamorará de Ud. al punto que encontrará la forma de identificar lo que lo molesta o le hace sufrir y ese sólo conocimiento bastará para que recupere la tranquilidad, su paz interior.

 

Nadie es mejor que nadie. Nuestras únicas diferencias radican en si vivimos o no una vida en paz; una vida llena o vacía de comprensión del sufrimiento de los demás. ESTAR EN TI te ayudará a encontrarte y vivir pleno de AMOR. Somos en la medida de cuanto amamos. No hay otra forma de vivir realmente. La huella que dejas en la vida es cuánto amaste.

 

Pregúntate con frecuencia ¿QUIÉN SOY? Se trata del alimento para saber de ti y vivir en paz.

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