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Preguntas para autobservarme y aprender de mí.

Contribución de Isabel Hernández Negrín de Las Palmas de Gran Canaria, España

 

¿No será nuestro temor lo que nos aleja del presente?

Cuando quiero controlarlo todo, me inclino hacia el futuro y a escapar de la incertidumbre.

Cuando deseo que las cosas sean como yo quiero y no como son, rechazo el presente y a quiero alejarme de él.

Cuando me aferro a lo que ya no está, me quiero quedar en el pasado, viviendo en los recuerdos.

Cuando deseo que el pasado hubiera sido diferente, estoy atada al pasado.

Cuando no me acepto como soy en cada momento, vivo huyendo del presente que no me gusta.

Todo esto son ejemplos cotidianos de cómo vivimos alejándonos de lo desagradable que sucede en el instante que vivo. El temor a la incertidumbre, al rechazo, al sufrimiento, a la muerte nos aleja del presente y nos encierra en nuestra cabeza, a estar pensando y pensando en cómo escapar de la ansiedad que acompaña a los temores.

No nos damos cuenta de que sólo hay paz cuando aprendemos a estar en el presente sin alimentar los pensamientos incontrolados.  Estar en el presente tiene una receta muy corta. Tan corta que la mayoría no la toma en cuenta porque le parece una estupidez, algo demasiado sencillo y a la mano de cualquiera.

Pues si usted lo cree así, le reto a que siga esta receta. Tenga presente la sensación de su cuerpo, o de alguna parte del cuerpo,  permanentemente presente en cualquier cosa que haga. Puede ser que atienda a la sensación del respirar, a los pies, a la postura física, a sus manos, a la sensación de su cara. Hágalo y no alimente pensamientos que no tengan que ver con lo que realmente está haciendo en el momento. Luego hablamos!

Embárcate en el presente!