Preguntas para autobservarme y aprender de mí.

Contribución de Isabel Hernández Negrín de Las Palmas de Gran Canaria, España

¿Cuántas veces te has dicho “ésta es la última vez que como chucherías”, “éste es el último cigarrillo”,  “el lunes empiezo a hacer ejercicio”, “no me voy a enfadar más”? Estas y otras muchas cosas nos hemos propuesto en la vida y no son muchas las que llegan a hacerse realidad de forma permanente tras la primera intentona. ¿Te ríes?

Normalmente, PENSAMOS en lo conveniente o saludable que sería hacer o dejar de hacer algo.  Pongo en mayúsculas la palabra pensamos porque esa es la más importante de la frase. Los intentos suelen estar ligados a pensamientos y ponemos en el futuro la acción que nos ayudará a superar algún hábito que reconocemos dañino en algún sentido. Los pensamientos no tienen la fuerza que la acción necesita.

Necesitamos un impulso más motriz ligado a una buena motivación. Y eso solo ocurre en el presente, o sea, en el instante en que estamos delante de ese hábito y no respondemos con pensamientos, sino con acción.

Ya sé que muchas veces uno no encuentra la motivación justa y hacemos muchos intentos o ninguno, por ese motivo. Sabemos que los hábitos son fuertes, como pulpos que se aferran con cualquier excusa. No pasa nada. No vamos a sentirnos culpables por juzgarnos incapaces o frustrarnos por el intento fallido.

Sólo observa, siente, sin palabras, lo que ha fallado: falta de impulso, pereza, falta de motivación rotunda, era sólo una idea sin compromiso… Si observas lo que te sucede, sin pensar, juzgar o lamentarte sobre lo que no salió, seguro que, manteniendo el interés, lo encontrarás la fuerza más pronto que tarde.

Recupera el interés por ti y decide en el instante, con entereza y alegría, lo que sientes que debes hacer.

El cambio siempre es ahora… no mañana, ni pasado!

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