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#Preguntas para #autobservarme y #aprender de mí.

Vivir divagando ¿aumenta mi ansiedad?

Preguntas para autobservarme y aprender de mí.

Comentario de José Parés Pérez. Concepción, Chile

Una de las actividades más frecuentes de la mente humana es el pensamiento reiterativo sobre algún asunto que atrae su atención. Los recuerdos o los temores son los aportadores más corrientes de temas para ese pensamiento reiterativo o divagación.

Nuestro sistema emocional funciona indistintamente cuando experimentamos un estímulo vía nuestros sentidos o cuando proviene de nuestros recuerdos o pensamientos. Por ejemplo, el enseñar vivencias pasadas despertará la la misma emoción que el vivirlas nuevamente.

Por tanto, si bien podemos estar preparados para las experimentar emociones como tristeza, dolor, ansiedad, angustia, temor de forma ocasional, no estamos preparados ciertamente para el sufrimiento que nos produce la reiteración permanente de esas emociones. Nuestra preparación para la vida implica que aceptamos que el dolor, la ansiedad, el miedo surjan ocasionalmente en nuestras vidas. La aceptación de aquello como manifestaciones de nuestra realidad implica que abandonamos la divagación sobre sus causas.

Esa preparación pasa por estar atentos a la vida que vivimos en el momento presente privilegiando, en todas las ocasiones en que sea factible, el sentir sobre el pensar. Incluso cuando el pensamiento no llega a ser repetitivo o divagante, suele ser el elemento conflictivo de nuestros estados de ánimo.

Obsérvese y verá que lo planteado es siempre como descrito. Haga un pequeño esfuerzo por recordar el último mal rato que experimentó y verá como cambia su estado de ánimo. O si lo prefiere recuerde por un momento algo especial y agradable de sus últimas vacaciones y verá el cambio inverso.