Atención a los Pensamientos

Ejercicio: Mi lugar favorito

Objetivo: Verbalizar internamente pensamientos y juicios que puede haber escuchado o creado un niño en su vida. Reconocerlos y llevarlo a sentir que puede comprenderlos y dejar de sentirse mal, pues son producto de lo que ellos mismos piensan o imaginan y que son dueños de poder verlos y dejar de sentirse sugestionados por ellos con solo usar el truco que se describe al final del cuento. Invitarles a que practiquen el truco.

Cómo hacer: Sentados o tumbados, con los ojos cerrados. Hacemos uno dos minutos de atención El educador guía la siguiente experiencia en la que el alumno es el protagonista.

Texto que leerá el educador:

Estoy en un lugar que no conozco. Miro alrededor y veo una muralla y camino hacia ella. Al llegar veo una puerta pequeña. La empujo y entro despacio. Me sorprendo al ver un lugar tan bonito, y, aunque no veo otras personas, hay de todo lo que me gusta: Un carro con helados y chucherías; Cojo lo que me gusta. También hay muchos árboles, flores y animales muy felices. Más lejos hay una piscina con un tobogán. Me acerco corriendo y me tiro al agua. Cuando salgo del agua veo a una mujer joven muy bonita sentada en el borde, con flores en el pelo y un vestido blanco, que me sonríe. Me acerco y ella me dice: ”Veo que te gusta este lugar”. “Sí que me gusta y mucho. Aquí hay de todo lo que me gusta. Pero de dónde vengo hay algunas cosas que no me gustan”. Ella me pregunta que cuales son esas cosas y yo le digo: “A veces son cosas que pienso, como que mis padres se enfadan conmigo. Pensar eso me asusta, me pone triste.” “Sí, a veces nos asustamos hasta de lo que pensamos.

¿Te das cuenta de que tú sólo produces el miedo o la tristeza con esas cosas que imaginas?

Lo que piensas no siempre es verdad, así que igual que lo has pensado puedes dejar de pensarlo, porque debes saber que sólo está en tu imaginación. Como cuando estás viendo una película que te aburre o no te gusta y apagas el televisor. Tus pensamientos son cómo una película que tú inventas y si no te gustan puedes dejar de verlos.

Cuando vuelvas a tu casa y tengas pensamientos que te hacen sentir mal, apaga la película de los pensamientos y respira, respira, respira, sintiendo cómo sube y baja tu pecho y cómo pasa el aire por tu nariz. Hazlo ahora para que aprendas este truco. Siente tu respiración, siente cómo sube y baja tu barriga y fíjate en que te sientes más tranquilo. Haz esto siempre que tengas pensamientos que inventas y que no te gustan”  Ahora puedes volver a casa, pero puedes volver a verme cuando quieras.

Nota: Podemos preguntar a los niños cuales son los pensamientos que les inquietan y utilizarlos. P.ej.: “cuando mis padres se enfadan conmigo y pienso que no me quieren”, “cuando el profesor me llama la atención y pienso que mis compañeros se ríen de mí y siento vergüenza( o rabia)”, “pienso que mis padres se pueden separar”, “pienso que quieren más a mi hermano”…  Éstos los introducimos en el lugar del cuento que tiene las letras en negrita.

Dialogo: ¿Les gustó? ¿Qué sintieron? Hacerles ver que sus propios pensamientos pueden hacer que se sientan mal y que sólo necesitan darse cuenta de eso. Otro punto importante es que comprendan que lo que se piensa no es necesariamente la verdad. Para que se hagan una idea de esto, el profesor puede pedirles que piensen en un perro verde. Luego les preguntamos ¿existen los perros verdes en la realidad?, ¿fue sólo un pensamiento?  Explicar que de la misma manera pensamos cosas que no son ciertas y nos preocupamos sin necesidad.

En días sucesivos preguntaremos a los niños si han tenido pensamientos que les han hecho sentir al y si se han fijado en si eran solo un pensamiento o eran una realidad.