2011/08 Consideraciones sobre la atención al presente

Voluntariado de Isabel Hernández Negrín y José Esteban Rojas

 Plan teórico practico de “promoción de la atención voluntaria al presente”

Centro socio sanitario del Pino. Planta 11.

Las Palmas de Gran Canarias- España

2011 Agosto

Consideraciones sobre la atención al presente

Tratemos aquí algunas consideraciones sobre la atención al presente.

1. Atención y concentración.

Cuando alguien está absorto en la lectura de un libro o escribiendo un ensayo sabemos con seguridad que esta concentrado en esa actividad. Sabemos que esta persona difícilmente está abierta a otra cosa diferente en ese momento. Toda su energía está focalizada, concentrada en esa actividad. Esto es concentración.

La atención es diferente. Se trata de desplegar una actitud abierta a los estímulos que nos llegan. No estaremos concentrados en algo, sino que estaremos centrados en nosotros mismos a la vez que estamos abiertos y conscientes de lo que sucede sin más consideraciones.

  1. Atención hacia fuera y hacia dentro.

Los niños pueden prestar atención con facilidad a lo que sucede en el exterior. Los estímulos captan, atraen su atención, aunque ésta sea de corta duración. Sin embargo, raramente un niño atiende a sus propios estímulos interiores, aquello que se produce dentro de su propio cuerpo, esto es, sus estados de ánimo, si tiene sueño o está cansado, si experimenta placer o miedo.

El cuerpo del niño no forma parte de sus objetos de atención. Sin educación en este sentido, aún en la época adulta, no será capaz de atender y discernir sobre los sucesos de su propio interior.

  1. Atención y distracción.

La práctica de la atención al presente es fundamental para poder ubicarnos en el mundo en cada situación que vivimos tanto fuera como dentro de nosotros mismos (nuestros estados internos).

Si la distracción es lo contrario de la atención, o sea, la incapacidad de sostener la atención, es evidente que una vida distraída nos llevará a vivir en un estado de desorientación que dispersará nuestra energía en mil cosas y en ninguna.

Practicar la atención al presente desde niño nos ayudará a llevar una vida plena, centrada y libre. Sin embargo, para practicar algo es necesaria la voluntad de hacerlo. Así como aprendemos un juego jugándolo repetidamente de forma voluntaria, aprenderemos a atender atendiendo voluntariamente, aprendiendo así lo que es la atención y lo que no lo es y con ello sus beneficios y consecuencias.

Resumamos los puntos que hemos querido resaltar aquí:

-          La atención no es lo mismo que la concentración. La atención no es concentrarnos en algo enfocándonos en ello con intensidad.

-          La atención al presente nos incluye a nosotros mismos.

-          La atención a lo que vivimos hemos de ejercitarla voluntariamente.

-          Podemos y necesitamos aprender a atender a lo que vivimos en el momento en que lo vivimos. A eso llamamos atender al presente.

-          La atención solo existe en el presente. Solo puedo atender aquí y ahora.