2013/01 Ejercicios sobre el cuerpo en movimiento

Ejercicio:

 

EJERCICIO de Atención simple: Objetos Cambiantes
Objetivo:
Mantener la observación. Detectar los cambios en la cantidad o posición de los objetos.

Material: Varios objetos cualesquiera y un paño con que taparlos por completo.

Como hacer: Se colocan 5 ó 6 objetos sobre una mesa o bandeja y los presentamos a los niños tapados con el paño. Les damos unos segundos para observarlos. Los tapamos y sin que ellos lo vean, quitamos, agregamos o cambiamos de lugar alguno de los objetos. Los alumnos deben decir cuál ha sido el cambio.
EJERCICIO de Atención simple: Vaso de agua
Objetivo: Darse cuenta de que el hecho de prestar atención tiene mucha importancia.
Explicar que muchas veces hacemos las cosas sin fijarnos mucho, como con el piloto
automático, o hacemos varias cosas a la vez. El ejercicio nos mostrará que cuando no atendemos algo falla.

Material: vasos plásticos y agua.

Cómo hacer:
Sentados en círculos de unas 5 personas. Llenamos los vasos casi hasta el borde,
lo justo para que se derrame el agua si se distraen. A cada grupo se le da un vaso lleno que deben ir pasando de uno al otro sin derramar. Así deben hacer hasta que lo consigan. Rellenar los vasos cuando se les derrama agua.
Tras finalizar hacer preguntas sobre lo que ha sucedido:

¿Se caía el agua al principio? ¿Por qué sucedía? ¿Con que nos hemos distraído?
Cuando no prestaban atención ¿se les caía más veces el agua?                                               ¿Cómo hicimos para no se nos cayera?  Cuándo estamos atentos a lo que hacemos ¿nos sentimos más tranquilos y podemos pasar el vaso sin derramar agua?
Conclusiones: ¿Qué hemos aprendido? No prestar atención a lo que hacemos tiene consecuencias y las cosas nos salen mal.

EJERCICIO de Atención al cuerpo en movimiento: Caminar en cámara lenta
Objetivo:
Observar el movimiento en cámara lenta y ejercitar la atención al cuerpo.
Material: Ninguno.
Cómo hacer: Caminar muy lentamente, como en cámara lenta, sin teatralizar. Se trata de caminar muy lentamente manteniendo el equilibrio, poniendo un pie justo delante del otro, casi sin entre ellos. Notar la pisada del pie desde el talón (al apoyar) hasta que tocan los dedos con el piso.
En ese momento en el que ya pasa el peso del cuerpo al pie que hemos adelantado es cuando ya se comienza a levantar el otro pie despegando desde el talón hasta los dedos con sumo cuidado. Si algo nos distrae, nos damos cuenta y volvemos a prestar atención a la sensación de los pies.

Preguntar: ¿Nos hemos distraído? Si no prestamos atención relajadamente ¿se pierde el equilibrio? Si nos apuramos ¿casi dejamos de atender a los pies? ¿Nos hemos sentido más tranquilos al caminar observando la sensación de los pies?

Somos como imanes

Se pide a los participantes que escojan una pareja, que se miren de frente y que consideren las palmas de sus manos como imanes que no pueden separarse, después se da la orden que uno de ellos mueva sus manos y el otro lo siga sin apartarse de ellas. Al cabo de un rato da la orden inversa y el que antes dirigía ahora sigue al otro. Sugerir hacer movimientos lentos. Se puede poner una música que invite a la lentitud y suavidad. Indicar que el que sigue los movimientos del compañero atienda al movimiento y al tacto del compañero sin pensar en nada. Que se deje llevar por el que dirige disfrutando del movimiento.

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Ejercicio:

Somos una serpiente

El monitor da instrucciones para que los participantes se formen en una fila de menor a mayor, apoyando las manos en los hombros del que está delante. El primero se agacha y se vuelve a levantar, el segundo bajará cuando el primero vaya de subida y así sucesivamente, de tal modo que se observe un ondular continuo. Pueden hacerse dos equipos, para que se vean trabajar mutuamente.

Ejercicio:

Relajación

La práctica de la relajación resulta muy útil en muchas situaciones de la vida diaria.

Hay ocasiones en las que nos ponemos nerviosos. Por ejemplo:

- Cuando nuestros padres nos regañan.

- Cuando tenemos que pedir un favor.

- Cuando los profesores nos preguntan la lección.

- Cuando algún niño/a se mete con nosotros.

Algunos niños/niñas notan que sudan sus manos. Otros notan que les tiemblan las piernas, o que su corazón late deprisa.

¿Qué notáis vosotros? Lo que suele ocurrir cuando estamos nerviosos, es que tensamos algunos músculos de nuestro cuerpo. ¿Qué son los músculos?

Los músculos son órganos de tejido que sirven para producir el movimiento de las personas. Cada vez que juegas, andas, corres o haces los deberes del colegio estás utilizando los músculos.

¿Sabéis lo que quiere decir tensar? Tensar significa que hacemos mucha fuerza con uno o más músculos de nuestro cuerpo. Imaginar que cogemos una goma y la estiramos, entonces esta tensa, si la soltamos se quedará floja, “relajada”. Relajar es lo contrario de tensar. Relajar significa que no hacemos ningún tipo de fuerza con los músculos, que los dejamos sueltos y estamos tranquilos.

Primero vamos aprender a distinguir entre TENSIÓN Y RELAJACIÓN.

PRÁCTICAS

EJERCICIO DE DEMOSTRACIÓN: BRAZO

Extiendo el brazo derecho con el puño cerrado, y aprieto el puño (aproximadamente unos 10 segundos) y observo lo que siento (eso es tensión). Después súbitamente aflojo el puño y el brazo para que vuelva a la posición de reposo. Observo lo que siento (eso es relajación). Una situación parecida y que todos conocemos es por ejemplo cuando tengo muchas ganas de hacer pis y me estoy aguantando, estoy contrayendo (tensión) la vejiga y después de un rato hacemos pis y me quedo muy a gusto (relajado).

EJERCICIOS PARA LA RELAJACION DE LA CARA

FRENTE: arruga la frente levantando las cejas…… dejar que las cejas caigan.

OJOS: cierra fuertemente los ojos. Nota dónde los sientes tensos. Después de unos 10 segundos relaja los ojos soltando súbitamente. Observa la diferencia entre tensión y relajación.

SONRISA: haz que la boca y la cara adopten una sonrisa forzada. Siente las partes que se encuentran tensas (labio superior e inferior y en ambas mejillas).

Después relaja. Disfruta de esta sensación.

LABIOS: aprieta los labios y sácalos hacia fuera. Fíjate dónde sientes la tensión. Relaja los labios.

EJERCICIOS PARA LA RELAJACION DEL CUELLO

Inclinar la cabeza hacia la derecha haciendo que la oreja se acerque al hombro… volver la cabeza a la posición de reposo. Inclinar la cabeza hacia la izquierda haciendo que la oreja se acerque al hombro… volver la cabeza a la posición de reposo.

Inclinar la cabeza hacia atrás haciendo que la nuca se aproxime a la espalda… volver la cabeza a la posición de reposo. Inclinar la cabeza hacia delante haciendo que la barbilla se apoye en el pecho… volver la cabeza a la posición de reposo.

EJERCICIOS PARA LA RELAJACIÓN DEL TRONCO

Levantar ambos hombros tratando de aproximarlos a las orejas, (como cuando uno se “encoge de hombros”… ( después de unos 10 segundos) dejar que los hombros caigan hacia abajo.

Echar los hombros hacia atrás como si fueran a juntarse por detrás de la espalda……. dejar que los hombros vuelvan a la posición de reposo.

Sacar el pecho hacia delante………… volver a la posición de reposo.

Curvar la parte superior de la espalda tratando de juntar los codos por detrás……. volver a la posición de reposo.

Tensar la parte anterior del tronco y diafragma sacando el estómago hacia fuera lo más posible……. volver a la situación de reposo.

Tensar la parte anterior del tronco y diafragma metiendo el estómago hacia adentro lo más posible…… volver a la situación de reposo.

Tensar la parte inferior del tronco haciendo que el vientre salga hacia fuera y hacia abajo lo más posible……volver a la situación de reposo.

EJERCICIO PARA LA RELAJACION DE LAS PIERNAS

Aprieto el pie derecho contra el suelo, haciendo fuerza, observo la tensión en toda la pierna y luego de unos segundos (aproximadamente diez) suelto súbitamente, observando la sensación de relajación. Aprieto el pie izquierdo………

Ejercicio:

Relax físico externo

Consideración:

Una vez que hemos aprendido a tensar y relajar, el monitor o profesor puede guiar el siguiente ejercicio de relajación.

Sentados cómodamente, espalda recta, ojos cerrados.

Sugerencia para guiar la relajación:

Primero es necesario conocer los puntos de mayor tensión del cuerpo.

¿Qué puntos tienes ahora en tensión?

Observar el cuerpo y descubrir los puntos de tensión.

Tal vez el cuello.

Tal vez los hombros.

Algunos músculos del pecho o del estómago.

Y allí donde encuentres tensión muscular, aumentar los puntos de tensión y pasados unos segundos, aflojar súbitamente la tensión.

Tensar los puntos de tensión y al cabo de un breve tiempo, aflojar súbitamente.

A continuación imaginar un ascensor que baja desde la cabeza hasta los pies y se detiene donde tienes tensión, entonces apretar, tensar y después de unos segundos relajar. Después continuar con el ascensor hasta llegar a los pies.

Comenzar a sentir la cabeza.

El cuero cabelludo.

Los músculos de la cara.

Los dos ojos.

Los labios.

Las dos mejillas.

Y bajar, por el ascensor, por ambos lados del cuello.

Los dos hombros, pecho, estomago, vientre, ahí dejar TODO bien relajado.

Hacer una segunda pasada desde la cabeza hasta el bajo vientre.

AHORA RETROCEDER de nuevo.

Pero esta vez comenzar a bajar por la nuca, cuello, espalda, llegando a las partes últimas del cuerpo.

Sigue por las piernas, llegando hasta la punta de los pies.

Al finalizar el ejercicio, sentir la relajación muscular externa.

 

Ejercicio:

Expresión corporal. Descalzos.

Imitar un gorila enfadado.

Ejercicio:

Expresión corporal. Descalzos.

Imitar a dos gorilas amigos despiojándose.

Ejercicio:

Expresión corporal. Descalzos.

Somos árboles

En pie, descalzos, pies un poco abiertos. Nos colocamos en el suelo en posición fetal y les indicamos: somos semillitas de árboles que estamos dentro de la tierra. Estamos moviéndonos y elevándonos suavemente bajo la tierra y vamos echando pequeñas raíces (pies). Sentimos que nuestros pies, que son nuestras raíces se hundieran en la tierra, apretamos la tierra con los dedos de los pies, como si fueran las raíces del árbol. Sentimos los pies. Nos agarramos fuertemente a la tierra. Flexionamos ligeramente las rodillas. Sentimos la fuera de las piernas. Lentamente nos van saliendo ramitas (brazos), y luego hojas que se mueven cuando crecen (dedos).

Un grupo de niños deben sentir que son árboles altos y delgados movidos por el viento suave. Se mueven las ramas y las hojas. Algunas hojas se caen.

Otro grupo siente que son árboles grandes con una copa redonda y ancha movidos por un viento suave.

Luego el viento se va haciendo mas fuerte y los árboles se mueven más y ahora se acerca una tormenta y nos mueve mucho más. Luego pasa la tormenta y sale el sol y nos sentimos árboles fuertes y bonitos llenos de energía.

Ejercicio:

Haciendo Teatro

Descalzos. Explicar que lo importante es sentir, NO ADIVINAR rápidamente de lo que se trata.

Un niño dramatiza mediante imitación y mímica una situación y el resto lo observa tranquilamente y trata de sentir con su cuerpo de que se trata.

Ejemplos de situaciones a escenificar:

- Un profesor dando clase

- Un perro dando un paseo y haciendo sus necesidades.

- Un cocinera preparando una tortilla.

- Un gato acechando para cazar un raton.

- etc.

Ejercicio:

Encestando

Material: Pelotas de ping-pong a las que hacemos una marca de colores para diferenciarlas. Pañuelos para tapar los ojos.

Los niños se colocan en círculo. En el centro del círculo colocamos una papelera. Los niños se colocan primero a un  metro de la papelera y cada uno tiene una pelota. Tiran la pelota con suavidad para meterla en el cubo. Varias veces. Luego se colocan los pañuelos sobre los ojos y deben tratar de encestar con los ojos cerrados. Varias veces.

Repetir aumentando la distancia entre el cubo y los niños.