2013/01 Ejercicios para atender a la sensación del cuerpo

Ejercicio:

Lluvia de sensaciones

Material: un peine, un cepillo de pelo, un carrito de masaje, una araña de masaje, pelotitas, hoja de árbol larga, hoja de papel, etc.

Previamente se hace ejercicio de respiración breve.

La mitad de los niños se tumba boca abajo. Los demás toman cada uno de los materiales y frotan suavemente sobre la espalda del que esta tumbado.

Los niños que frotan la espalda de los compañeros se intercambian los objetos cada 2-3 minutos aproximadamente. Después de frotar con varios objetos la pareja de chicos cambian los papeles. Se les pide que observen y sientan las diversas sensaciones. Luego han de explicar como es cada sensación.

Ejercicio:

El cuerpo me habla

Previamente hacemos un ejercicio de respiración breve.

Sentados en círculo. El monitor explica que el cuerpo nos manda señales para que sepamos lo que necesita. Así les hacemos recordar y preguntamos, por ejemplo:

Como me dice mi cuerpo que

- tengo hambre

- tengo sed

- estoy cansado

- me he quemado

- me siento empachado

- tengo catarro

- que esta luchando con los microbios

- tengo calor

- tengo frio

- necesita hacer pis.

Ante cada una de esas sensaciones los niños han de decir como y donde lo sienten.

Ejercicio:

Paseo por mi cuerpo

Después de un ejercicio de respiración, el monitor guía un paseo por las sensaciones de su cuerpo.

Tumbados boca arriba formando un círculo. Ojos cerrados.

El paseo se puede guiar así:

Con las manos tocamos y sentimos nuestra cabeza. La tocamos por todos lados. Luego la cara, rodeando los ojos, la nariz, los cachetes, los labios, aflojo la lengua, el cuello, los hombros. Nos tocamos los brazos y bajamos también por el pecho hasta la cintura, y por detrás de la cintura, bajamos hasta los muslos. Ahora dejamos los brazos relajados a ambos lados del cuerpo. Sentimos, moviéndonos un poco los muslos, las rodillas, las piernas y los pies. Movemos los dedos de los pies y los sentimos.

Luego hacemos el mismo paseo pero sin tocar las partes del cuerpo.

Preguntar a los niños si hay partes del cuerpo no pueden sentir. En ese caso se les invita a tocarlas o apretarlas suavemente el mismo o con ayuda de un compañero.

Ejercicio:

El elástico

Material: una goma elástica, para mostrar y ejemplificar.

Se explica lo siguiente: Nuestros músculos son como un elástico, se tensan y se aflojan como este elástico que estamos viendo.

Vamos a aprender a apretar y aflojar nuestros músculos como el elástico. Cuando apretamos tomamos aire y cuando aflojamos los músculos soltamos el aire.

Los niños pueden estar tumbados. El monitor guía el ejercicio así y repitiendo cada parte si le parece necesario:

“Sentimos:

-La cara: hacemos muecas fuertes y luego las aflojamos, nos arrugamos y soltamos, sacamos mucho la lengua, arrugamos la frente y soltamos, hacemos como que nos reímos y soltamos, etc

- Los hombros y el cuello: Empujamos con la cabeza contra el suelo suavemente y luego aflojamos. Colocamos las manos juntas una frente a la otra, a la altura del pecho y las apretamos todo lo posible y luego las soltamos.

- La barriga: La apretamos y la aflojamos.

- La espalda: Arqueamos la espalda y luego la bajamos.

- Las Piernas: Las estiramos y flexionamos. Luego las estiramos como si empujáramos algo pesado que esta a nuestros pies y luego aflojamos rápidamente. “

Ejercicio:

Flotando con la luz (Relajación – paz)

En este encuentro vamos primeramente a aflojar tensiones.

Los niños deben correr de un lado al otro del aula. Luego con los brazos caídos a los lados del cuerpo hacen girar el torso de manera que los brazos giran también como molinetes.

Tumbados boca arriba con ojos cerrados.

Hacemos el ejercicio del ELASTICO en unos minutos.

Luego nos sentados adecuadamente.

En este punto comenzamos con esta relajación guiada:

Ahora estas tranquilo y respiras suavemente. Ves que se acerca a tu cabeza una luz anaranjada, brillante y calentita. La luz se posa sobre tu cabeza que siente su calor. La luz puede entrar en mi cabeza y siento como mi frente se afloja y mis ojos flotan suavemente. La luz sigue bajando por dentro de mi cabeza hasta mi boca, mi lengua y baja por mi cuello hasta mi pecho, aquí la luz brilla mas fuerte y siento alegría en mi pecho como cuando estoy muy feliz y contento.

Ahora la luz sigue bajando por la barriga, suave y calentita. Sigue por las piernas y las deja muy relajadas y pesadas.

La luz hace que sientas tu cuerpo flotando tranquilo. Nos gusta sentir que flotamos como una hoja sobre el agua o una burbuja de jabón en el aire y nos hace sentir muy bien. Nos quedamos así disfrutando de esta paz y tranquilidad que sentimos.